Noche de Ronda

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jueves, 15 de enero de 2015

Carrillón de pié quebrado




Carrillón de pié quebrado


San Silvestre y un
bizcocho,
cotillón de nochevieja
desabrido.

Dos mil siete, dos mil ocho,
tocomocho, puta vieja
sin marido.
Reyes magos, cabalgata
que engatusa a la afición
con caramelos,
con meninas de hojalata,
con buñuelos de neón,
con crecepelos.

Fijosdalgos, menestrales,
en limusina o en moto
de tiovivo,
erecciones generales,
me pido el centro del voto
decisivo.

Los vascos, los catalanes
que devoran al Saturno
monclovita
se empachan de
mazapanes
si el desgobierno de turno
los invita.

Malaya las dos Españas,
las de la veda y el coto
con bromuro,
como si Franco y Azaña
compitieran por la foto
del futuro.

La gente que se entrevera,
que confunde a Zapatero
con Zaplana,
abusa de las banderas
desde la cuesta de enero
del mañana.

Joaquín Sabina




colores 

miércoles, 7 de mayo de 2014

Un corazón tendido al sol



Un corazón tendido al sol  


Porque su guitarra tiene cuerdas para rato,
porque nos empuja a preferir el con al sin,
porque se columpia entre cordura y arrebato,
porque funda un parque donde el muro de Berlín.

Porque ante el baranda nunca se quitó el sombrero,
porque me adoptó cuando me vio huerfanear,
porque están en deuda Lucio Dalla y Blas de Otero,
porque anda soñando otra canción para Pilar.

Porque no se cansa de vivir para cantarlo,
porque en su equipaje cabe el güaje y la muyer,
porque mucho más que dos, gozo da recordarlo,
porque mi mañana se lo debo a nuestro ayer.

Porque el juglar es una torre que no se enroca,
porque entre el cuélebre y el páliru echó a volar,
porque el olvido es un Cupido que se equivoca,
porque la calle es nuestra, amor, como inmenso el mar.

Porque no dimite de la duda ante el espejo,
porque ni a su Sporting el Madrid le marca un gol,
porque el disparate de crecer no lo hace viejo,
porque sigue siendo un corazón tendido al sol.

Porque sobremesa abriga más que despedida,
porque no derrama ni una lágrima de pus,
porque Pasionaria era una planta malquerida,
porque me subió la fiebre el blues del autobús.

Porque nada sabe tan dulce como otra boca,
porque cuando toca blasfemar me escudo en él,
porque se derriten las musas cuando las toca,
porque borda el quite al alimón Víctor Manuel.


Joaquín Sabina



domingo, 1 de diciembre de 2013

Adivina adivinanza



Adivina adivinanza   


Eran dos hermanas,
la noche y el día,
una tramontana,
otra gota fría.

Eran dos hermanas,
el sol y la luna,
una de avellanas,
otra de aceituna.

Eran dos hermanas,
lija y terciopelo,
eran dos cristianas
huérfanas de cielo.

Eran dos hermanas,
el llanto y la risa,
una marijuana,
otra yerbaluisa.

Eran dos hermanas,
pensión y viaje,
fines de semana,
corazón salvaje.

Eran dos hermanas,
agosto y febrero,
una tengo ganas,
otra ya no quiero.

Eran dos hermanas,
gusanas de seda,
vírgenes fulanas,
sálvese quien pueda.


Joaquín Sabina

sábado, 3 de agosto de 2013

La Orquesta del Titanic



La Orquesta del Titanic

Recuerdo que tenía un corazón 
alérgico a los pólenes, 
la muerte no existía éramos, 
asquerosamente jóvenes. 

Veranos sin deberes 
y el vaho del otoño en las ventanas. 
Siempre hubo dos mujeres, 
la casta de mi pueblo y la Susana. 

Y cuando eché a rodar con mi guitarra 
cantos de sirena, imaginaba un mar 
donde mueren el Tajo, el Rhin, el Sena. 
Zarpó el vapor al fin huyendo 
de la siembra y de las siega. 
Se parecía a mi el polizón oculto en la bodega. 

Ay, ay, ay, ay, ay... 
En el salón la orquesta está tocando un fox, 
Ay, ay, ay, ay, ay... 
una canción que con neblina resbala 
hasta la sentina del vapor. 

Hasta que se inundó de sal 
el diapasón del violonchelo, 
La Orquesta del Titanic no dejó de tocar 
el fox de los ahogados sin consuelo. 

Del lado de estribor un iceberg rompió, 
maldita sea, mi postal de New York 
y el ritmo de las lunas y las mareas. 

La brújula perdio el norte, el sur, el este y el oeste 
a medias se quedó la comunión que daba el arcipreste. 

En plena sinrazón un brigadier 
de corbatín de seda 
le plantó un bofetón a su mujer 
y sálvese quién pueda, 
gritaba el capitán los niños y las damas van primero 
los magnates detrás, que no pare la orquesta, caballeros. 

Ay, ay, ay, ay, ay... 
En el salón la orquesta está sigue con el fox, 
Ay, ay, ay, ay, ay... 
náufrago el clarinete parlanchín, 
se quedó sólo el solo del violín. 

Hasta que se inundó de sal 
el diapasón del violonchelo, 
La Orquesta del Titanic no dejó de tocar 
el fox de los ahogados sin consuelo. 

Ay, ay, ay, ay, ay... 
Ay, ay, ay, ay, ay...

Serrat & Sabina








martes, 21 de mayo de 2013

Y nos dieron las diez



Y nos dieron las diez 


Fue en un pueblo con mar un verano después de un concierto
tú reinabas detrás de la barra del único bar que vimos abierto,
cántame una canción al oído y te pongo un cubata
con una condición, que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata.
Loco por conocer los secretos de tu dormitorio
esa noche canté al piano del amanecer todo mi repertorio.
Los clientes del bar, uno a uno, se fueron marchando
tú saliste a cerrar, yo me dije, cuidado chavalte estás enamorando.
Luego todo pasó de repente, tu dedo en mi espalda
dibujó un corazón y mi mano le correspondió debajo de la falda.
Caminito al hostal nos besamos en cada farola
era un pueblo con mar, yo quería dormir contigo y tú no querías dormir sola.

Y nos dieron las diez y las once,
las doce y la una, y las dos y las tres
y desnudos al anochecer nos encontró la luna,

Nos dijimos adiós, ojalá que volvamos a vernos,
el verano acabó, el otoño duró lo que tarda envolver el invierno.
Y a tu pueblo el azar, otra vez, el verano siguiente
me llevó y al final del concierto me puse a buscar tu cara entre la gente
y no hallé quien de ti me dijera ni media palabra
parecía como si me quisiera el destino gastar una broma macabra.
No había nadie detrás de la barra del otro verano
y en lugar de tu bar, me encontré una sucursal del banco hispanoamericano,
tu memoria vengué, a pedradas contra los cristales,
sé que no lo soñé, protestaba mientras me esposaban los municipales
en mi declaración alegué que llevaba tres copas
y empecé esta canción en le cuarto donde aquella vez te quitaba la ropa.

Joaquín Sabina y Rocío Durcal







martes, 30 de abril de 2013

Del rosa al amarillo



Del rosa al amarillo


Por los cerros de Úbeda anduve el otro día
de vuelta a los zaguanes azules de mi infancia,
los olivos bordaban su antigua geometría,
el tiempo es un exilio más cruel que la distancia.

Escarbé en los desvanes de los viejos baúles
buscando en dobles fondos el eco de una brasa,
los años apolillan los besos y los tules,
ninguna edad es buena para volver a casa.

Con su trabajo sucio las uñas del olvido
se ensañan con el luto del alma trashumante,
de todo lo ganado, de todo lo perdido,
apenas sobrevive la sombra de un instante.

Aquí nací; sin bici ni perro que me ladre
dejé en los soportales la huella de mi canto.
Aquí, ya en otro siglo, las hijas de las madres
que amé tanto me besan como se besa a un santo.

Yo iba a los salesianos, ella a las carmelitas,
calcetinitos blancos y babi azul marino,
la tarde que me dijo que sí la margarita
estrené un corazón fluvial y ultramarino.

Dormitaban los trenes en Linares-Baeza
sin pasar por tu Mágina, pobre Muñoz Molina,
la miel de otras colmenas hervía en mi cabeza,
entre tantos Martínez elegí ser Sabina.

Arrecia el vendaval de hojas de calendario,
la luna es un semáforo de carne de membrillo,
esta noche me espera Madrid, otro escenario
y tres generaciones del rosa al amarillo.


Joaquín Sabina

miércoles, 10 de abril de 2013

Contigo



Contigo

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.

Yo no quiero vecinas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardín;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin ti.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Fito Paez y Joaquín Sabina


colores




jueves, 4 de abril de 2013

Así estoy yo sin ti



Así estoy yo sin ti

Extraño como un pato en el Manzanares,
torpe como un suicida sin vocación,
absurdo como un belga por soleares,
vacío como una isla sin Robinson,
oscuro como un túnel sin tren expreso,
negro como los ángeles de Machín,
febril como la carta de amor de un preso…,
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Perdido como un quinto en día de permiso,
como un santo sin paraíso,
como el ojo del maniquí,
huraño como un dandy con lamparones,
como un barco sin polizones…,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Vencido como un viejo que pierde al tute,
lascivo como el beso del coronel,
furtivo como el Lute cuando era el Lute,
inquieto como un párroco en un burdel,
errante como un taxi por el desierto,
quemado como el cielo de Chernovil,
solo como un poeta en el aeropuerto…,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Inútil como un sello por triplicado,
como el semen de los ahorcados,
como el libro del porvenir,
violento como un niño sin cumpleaños,
como el perfume del desengaño…,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Amargo como el vino del exiliado,
como el domingo del jubilado,
como una boda por lo civil,
macabro como el vientre de los misiles,
como un pájaro en un desfile…,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Joaquín Sabina



domingo, 3 de marzo de 2013

Pongamos que hablo de madrid



Pongamos que hablo de Madrid

Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.

Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid.

Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra,
pongamos que hablo de Madrid.

Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte viaja en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid.

El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid.

Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid

 Antonio Flores



miércoles, 20 de febrero de 2013

Pe de Penélope



Pe de Penélope

Debutó con un vídeo de Mecano,
se hizo tres fotos con el Dalai Lama,
luego Tom Cruise, Mathew ¿cómo se llama?
y al fin Bardem, el macho woodialano.

Ciencióloga budista a la violeta,
manchega a lo Almodóvar, fandanguillo
castizo de New York, qué canalillo,
Manhattan punto com, qué par de tetas.

Gata spanglish, espuma detergente,
allegro ma non troppo entre comillas,
carne trémula, fashion con ladillas,
la niña de los ojos de la gente.

Belle époque entre rojas, pe de puedo,
mandolina del capitán Corelli,
jamón jamón, volver, regina coeli
con alas de algodón, ¿quién dijo miedo?

Ayer estuvo a gusto con la Leti
y el principito en Tirso de Molina,
largando como larga mi vecina
del Rayo con su yerno del Atleti.

¿Cruz? la que cargo yo cuando me arrimo
a la nada que enloda casi todo,
sin noticias del dios de Cuasimodo,
Penélope, gran copla de mi primo.

Ultramarino busco donde hay
promesas de alquiler, flores de fango,
varado en dulce hotel, llueve en Durango
pero en la tele dan Vanilla Sky.

Joaquín Sabina (1.949 - )

miércoles, 24 de octubre de 2012

Corre dijo la tortuga



Corre dijo la tortuga

Buscaba Chávez en Chile
matarile rile rile
las cosquillas del Borbón.

Y, aunque medió Zapatero,
se fue, entre el cholo y el güero,
al carajo la reunión.

Casi toda la jornada
discutieron casi nada
castelares de ultramar.

Parecía la amazonia
una esencia de colonia
auspiciada por Aznar.

Hugo ¿por qué no te callas?
pum pum abre la muralla
de Tijuana a Camagüey.

Cuando carne se hizo Evo
me esnifé, efecto placebo,
la raya de su jersey.

Viscerales sinrazones
devoraban los ratones
digitales de internet.

Entre el troyano y el tirio
le montaron un buen cirio
a la pobre Bachelet.

Cuando me pilló en Caracas,
bailando, con mi sudaca
el baile de la utopía,
corre, dijo la tortuga,
quien blasfema no se arruga,
pa revolución, la mía.

Joaquín Sabina (1949)




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