Noche de Ronda

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sábado, 22 de febrero de 2014

Cantares



Antonio Machado fue un poeta español, que perteneció al movimiento literario conocido como la “generación del 98”, un grupo de poetas españoles que se vieron profundamente afectados por la crisis moral, política y social acarreada en España por la derrota militar en la Guerra Hispano-Estadounidense, en 1898.

Nació en Sevilla en el año 1875, para luego radicarse en Madrid, donde llevó a cabo sus estudios. Al morir padre y abuelo, se dedica al teatro. Junto a su hermano Manuel, se trasladará más tarde a París, donde trabaja como traductor y conoce a Rubén Darío, gran figura de las letras.

En 1903 publica “Soledades” que lo muestra como un poeta increíble. Vuelve a España, se casa con una muchacha de 16 años que moriría a los tres años y se traslada a Segovia, donde desarrolla una actividad ligada a la cultura popular. Consigue un trabajo en Madrid, pero le sorprende la guerra. Debido al estallido de la guerra civil española tuvo que mudarse de ciudad en ciudad en España hasta que tuvo que exiliarse, llegando al pueblo de Colliure, Francia, donde terminaría sus días el 22 de febrero de 1939. 


Cantares


Todo pasa y todo queda,
Pero lo nuestro es pasar,
Pasar haciendo caminos,
Caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,
Ni dejar en la memoria
De los hombres mi canción;
Yo amo los mundos sutiles,
Ingrávidos y gentiles,
Como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
De sol y grana, volar
Bajo el cielo azul, temblar
Súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
El camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
Se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
Y al volver la vista atrás
Se ve la senda que nunca
Se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
Sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
Donde hoy los bosques se visten de espinos
Se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
Se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
Se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
Cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
Se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso.


Antonio Machado 



sábado, 3 de agosto de 2013

La Orquesta del Titanic



La Orquesta del Titanic

Recuerdo que tenía un corazón 
alérgico a los pólenes, 
la muerte no existía éramos, 
asquerosamente jóvenes. 

Veranos sin deberes 
y el vaho del otoño en las ventanas. 
Siempre hubo dos mujeres, 
la casta de mi pueblo y la Susana. 

Y cuando eché a rodar con mi guitarra 
cantos de sirena, imaginaba un mar 
donde mueren el Tajo, el Rhin, el Sena. 
Zarpó el vapor al fin huyendo 
de la siembra y de las siega. 
Se parecía a mi el polizón oculto en la bodega. 

Ay, ay, ay, ay, ay... 
En el salón la orquesta está tocando un fox, 
Ay, ay, ay, ay, ay... 
una canción que con neblina resbala 
hasta la sentina del vapor. 

Hasta que se inundó de sal 
el diapasón del violonchelo, 
La Orquesta del Titanic no dejó de tocar 
el fox de los ahogados sin consuelo. 

Del lado de estribor un iceberg rompió, 
maldita sea, mi postal de New York 
y el ritmo de las lunas y las mareas. 

La brújula perdio el norte, el sur, el este y el oeste 
a medias se quedó la comunión que daba el arcipreste. 

En plena sinrazón un brigadier 
de corbatín de seda 
le plantó un bofetón a su mujer 
y sálvese quién pueda, 
gritaba el capitán los niños y las damas van primero 
los magnates detrás, que no pare la orquesta, caballeros. 

Ay, ay, ay, ay, ay... 
En el salón la orquesta está sigue con el fox, 
Ay, ay, ay, ay, ay... 
náufrago el clarinete parlanchín, 
se quedó sólo el solo del violín. 

Hasta que se inundó de sal 
el diapasón del violonchelo, 
La Orquesta del Titanic no dejó de tocar 
el fox de los ahogados sin consuelo. 

Ay, ay, ay, ay, ay... 
Ay, ay, ay, ay, ay...

Serrat & Sabina








domingo, 15 de julio de 2012

Acuérdate de mi


Acuérdate de mi

Acuérdate de mí cuando me olvides,
que allí donde no estés iré a buscarte
siguiendo el rastro que en el cielo escriben
las nubes que van a ninguna parte.

Acuérdate de mí en tus plegarias
y búscame con los ojos cerrados
entre la muchedumbre solitaria
yo tampoco te quiero demasiado.

Cómo te tomo, me doy
Cómo te busco te evito
Cómo me vengo, me voy
Cómo me pongo, me quito
Cómo te falto, te sobro
Cómo me callo, te digo
Cómo te pago, me cobro
Cómo te extraño, te olvido.

Por ver volar los veces de colores
hicimos agujeros en el agua
preocupados en los alrededores
siempre en la dimensión equivocada.

Mujer de sombras y de melancolía
volvamos al Edén que nunca has ido
a celebrar con las copas vacías
el gusto de no habernos conocido.

Cómo te tomo, me doy
Cómo te busco, te evito
Cómo me vengo, me voy
Cómo me pongo, me quito
Cómo te falto, te sobro
Cómo te falto, te sobro
Cómo me callo, te digo
Cómo me callo, te digo
Cómo te pago, me cobro
Cómo te extraño, te olvido.

Cómo te tomo, te tomo, me doy
Cómo te busco, te busco, te evito
Cómo me vengo, me vengo, me voy
Cómo me pongo, me pongo, me quito
Cómo te falto, te sobro
Cómo me callo, te digo
Cómo te pago, me cobro
Cómo te extraño, te olvido.

Sabina y Serrat





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